El coronavirus llegó a China el pasado mes de diciembre de 2019 y pocos podrían imaginar en aquel momento la incidencia y los daños que iba a causar a lo largo del mundo. España e Italia son los países más afectados en Europa, pero el virus se sigue propagando por todo el mundo.
Los Gobiernos de todos los países en general y la Organización Mundial de la Salud (OMS) de manera específica han hecho mucha incidencia y han recalcado lo importante que es mantener las manos limpias y lavarlas de manera constante para evitar la propagación y el contagio del COVID-19. A todo ello hay que sumarle la recomendación que formuló el Ministerio de Sanidad de España : «evitar el uso de anillos, pulseras, relojes de muñecas y otros adornos».
Estudios de la Universidad de California y de The New England Journal of Medicine de la Universidad de Princeton han asegurado que el SARS-Cov-2, más conocido como coronavirus, puede permanecer hasta tres días en objetos y superficies no porosas como el plástico y el acero inoxidable, de manera que algunas bacterias portadoras del virus pueden estar presentes en anillos, relojes y joyas pasando inadvertidas.
Además de ello, la Universidad Estatal de Georgia presentó un estudio en 2018 en el aseguraba que las enfermeras que utilizaban anillos después de lavarse y las manos, tenían más bacterias que aquellas que no usaban. Un resultado sorprendente que reafirma el planteamiento de los últimos trabajos académicos.
¿Por qué se quedan las bacterias en anillos y relojes? Según esas investigaciones, las bacterias se protegen y están cómodas en el capa interna del anillo al ser húmeda y tener poca exposición a la ventilación y la luz solar. De igual manera sucede en pulseras y relojes, que tienen algo más de ventilación y no están pegados completamente a la piel.
La mejor solución para impedir que este tipo de objetos sean portadores de virus o bacterias es tenerlos lavados antes de usarlos. Una enfermera australiana ha publicado en Facebook todos los protocolos de seguridad referentes a este tema.
Lo básico y lo primero que se debe hacer es lavarlos antes de ponerlos y no ponerlos después de lavarte las manos, ya que seguirá sucio. La mejor solución es no usarlos o desinfectarlos después de limpiarse las manos. También recomiendan los expertos utilizar jabón o líquido desinfectante para joyas todas las noches. También bastaría con utilizar alcohol en gel o en una toallita.