Como si interpretaran un rol protagónico más en reconocidas muestras del séptimo arte, muchas joyas han estado ahí formando parte de una época, dando vida a un personaje o representando un status económico.
En ocasiones son creadas exclusivamente para la película y posteriormente son vendidas en subastas. Otras veces son cedidas por los grandes diseñadores o bien son propiedad de algún actor que participa en la película.
Numerosos directores han colaborado con reconocidas firmas de joyas como Cartier, Chopard o Tiffany & Co. para poder incluir en sus películas verdaderas obras de arte.
Algunas piezas han cobrado tal protagonismo que han lanzado verdaderas tendencias en el mundo real y no sólo cinematográfico.

Desayuno con diamantes de Blake Edwards
Entre las joyas de cine más famosas contamos con el collar y la diadema de perlas y diamantes que lució la actriz Audrey Hepburn en “Desayuno con diamantes” (1961).
Concretamente, en una de las escenas de la película Hepburn baja de un taxi, se toma un café y desayuna mientras observa los escaparates de la joyería Tiffany & Co. en Nueva York. La imagen de su mítico traje negro (Givenchy) así como el de sus joyas se han convertido en todo un icono de moda.

Titanic de James Cameron
Otra de las joyas más icónicas del cine es sin duda el collar del Titanic: un deslumbrante colgante, con un gran diamante azul, llamado el “Corazón del Mar”. Rose (Kate Winslet) recibe este collar de parte de su prometido en la película, y lo usa sobre su cuerpo desnudo cuando es dibujada por Jack (Leonardo DiCaprio). Esta joya de tamaño considerable fue rápidamente considerada una de las mayores piezas de joyería de la industria cinematográfica. Veinte años después de que su director James Cameron tocara la gloria y catapultara al estrellato a sus protagonistas, esta joya sigue siendo una de las más reconocidas. Aunque en la película no era en realidad un diamante, sino zirconia cúbica y oro blanco, fue llevado a la realidad por Asprey & Garrard con un zafiro de 170 quilates, rodeado de 103 diamantes y valorado en 4 millones de euros.

Pretty Woman de Garry Marshall
Julia Roberts y Richard Gere juntos en una de las películas más taquilleras de la historia. Nadie olvida la escena en que Julia Roberts se transforma y todos se fijan en su nuevo look, pero también en el increíble collar que luce, formado por 23 rubíes en forma de pera, rodeados de diamantes. Esta pieza fue creada por el joyero francés Fred Joailler para la ocasión, fue el punto culminante de la transformación del personaje que interpretaba Julia. Esta joya está valorada en 1,35 millones de dólares.

La chica de la perla de Peter Webber
Como lo indica el propio título de la película, la joya estrella del film no es otro que una perla en forma de gota, montada en pendientes. Esta cinta se basa en la pintura original del maestro holandés, Vermeer y en su enigmático y famoso retrato ‘La joven de la perla’, personaje que en la película encarna Scarlett Johansson.

El señor de los anillos de Peter Jackson
Este poderoso anillo de oro que contiene la inscripción “Un anillo para gobernarlos a todos, un anillo para encontrarlos, un anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas” se han convertido en una pieza muy deseada en el mundo del cine fantástico, ya que es la clave en el argumento de los libros de J.R.R. Tolkien, como en el de las películas de Peter Jackson. Su aparición en la trilogía de la primera década de los 2000 hizo que se vendieran numerosas réplicas en todo el orbe y aún existen personas que se fabrican prendas con la inscripción en letras élficas.

Los caballeros las prefieren rubias de Howard Hawks
Marilyn Monroe le puso la voz a esta mítica banda sonora cantando aquello de “Los diamantes son los mejores amigos de la mujer”, con su vestido rosa fucsia de seda, adornado de una gargantilla de diamantes, dos pulseras y un anillo con nombre propio: The moon of Baroda, considerado en ese momento como el anillo más caro del mundo. Parte de estas joyas fueron subastadas alcanzado las 7 cifras.

Moulin Rouge de Baz Luhrmann
Llamado Satine como la protagonista de la película, el joyero Stefano Caturi decidió crear un diseño rescatando las técnicas de la época. Tardó un mes en diseñar el collar y tres meses en crearlo. Se trata de 1.308 diamantes seleccionados a mano montados sobre oro blanco de 18 quilates y combinados con un zafiro, otorgando un peso de medio kilo. Tras finalizar la película el collar fue puesto a subasta, pero antes de ser vendido su diseñador lo retiró.